El Athletic amenaza derrumbe. Está como esos edificios de apariencia clásica a lo lejos, pero que en la distancia corta solo ofrecen grietas y están apuntalados para evitar desplomes. Ni siquiera el subidón del pasado jueves en Moscú, logrando tres goles y encarrilando de modo casi definitivo la eliminatoria europea ha servido para sostener y consolidar su frágil estructura.

Ziganda pedía horas antes del choque en el moderno Otkrytie un refrendo en forma de resultado que sirviera para cambiar la dinámica negativa de la temporada. Un punto de inflexión que permitiera el despegue de su tropa. Con el pase a octavos en el bolsillo y con la exhibición de Aduriz y Raúl , junto a la buena imagen defensiva ofrecida -con un trabajo en equipo muy destacado-, pareció haberse logrado con creces el propósito.

Pues bien, el ridículo del Wanda, sobre todo en la segunda parte, y sin un chut a puerta en 90 minutos, parece haber desterrado cualquier atisbo de reacción. El gran Arquímedes de Siracusa, el más ilustre científico del mundo antiguo, arrastrado quizá por un entusiasmo desmedido ante su descubrimiento de la ley de la palanca, exclamó dos siglos antes de Cristo , con cierta soberbia, todo hay que decirlo, aquello de “dadme un punto de apoyo y moveré el mundo”.

Es lo que pedía Ziganda en Moscú. Y lo obtuvo, pero sus cálculos no fueron correctos. Los tres puntos fueron buenos, pero no suficientes. El rival estaba fuera de forma tras el largo invierno, y el Athletic acertó a llevar a la red los tres balones que subió hasta el área contraria -al margen del de Sabin en el 94-.

Por no hablar del colmillo retorcido de la tropa del Cholo , mucho más afilado y sediento de sangre que los mercenarios entumecidos por la hibernación del Spartak de Moscú.

Noticias relacionadas

Un despropósito más

Vamos, que cualquier parecido razonable era una mera coincidencia. Y no hablemos de la alineación propuesta por el técnico de Larrainzar, su enésimo despropósito. A este paso, más que un punto de apoyo para mover la temporada va a ser necesario un punto para la salvación. Y mejor si son de tres en tres.

Moscú es ya agua pasada. Nieve en polvo. Un espejismo blanco, una sorpresa agradable en medio del páramo llamado Athletic. La excepción que confirma la dichosa regla. Lo del Wanda, en cambio, fue más de lo mismo. Lo esperado.

Viendo la alineación y los primeros cinco minutos del choque, cualquier atisbo de emoción era más fingido que los diálogos de una serie de televisión española. Solo restaba adivinar el número de goles que nos iban a meter y los minutos. Y menos mal que enfrente estuvo uno de los peores atléticos que recuerdo con Simeone .

Las alarmas están encendidas. Las quinielas en Bilbao se sellaban con un uno fijo en el Metropolitano. Nadie cree ya en este grupo. Los técnicos intentan evitar el colapso del edificio. Se acerca el siniestro total en forma de colista.

Europa solo es ya la antesala del Málaga. Menos mal que es gratis. En Madrid, ni chutamos entre los tres palos. Oblak es tan bueno que debe asustar a los delanteros rojiblancos. Y a los centrocampistas, que no dieron un pase a derechas –ni a izquierdas, qué coño-.

En el minuto 65; el portero regateó a dos delanteros -por llamarles algo- que ni fueron capaces de meter el pie en condiciones. Resultó muy significativo de lo que fue el encuentro del pasado domingo en Madrid, entre un equipo sin alma y carente de fe y otro que mataba por los tres puntos. Una pena que el resultado de Rusia no sume en la Liga.

Ver en la fuente original.


Mundo Deportivo

Las noticias del FC Barcelona y del deporte hoy en MD: resultados de fútbol, partidos en directo, Real Madrid, Fórmula 1, motogp, Cristiano, Messi y más.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *