«No hay otro centro del campo como el del Real Madrid«, deslizan orgullosos los que llevan las riendas del club madridista, conocedores ellos de que buena parte del éxito reciente se ha cimentado en la fortaleza, el talento y la fiabilidad de quienes gobiernan desde hace años la zona ancha del conjunto blanco. Ellos han sido, insisten, fundamentales para la conquista de las tres últimas Champions de forma consecutiva.

Casemiro, Kroos y Modric han sido los titulares de la era Zidane, los que han llevado el peso del juego de esta edad de oro a la que el técnico francés puso fin, al menos en el banquillo, cuando decidió marcharse. Mientras el brasileño da equilibrio y aporta el punto de intensidad necesario en la recuperación, el alemán juega y hace jugar, con el carácter propio de los jugadores de su país, lo que le hace básico desde que aterrizó en el Madrid hace ya cuatro años. Llegó para tomar el relevo de un jugador que dejó un buen legado en la entidad como Xabi Alonso y al menos ha igualado, incluso superado, las prestaciones del tolosarra.

Del croata poco se puede añadir a todos los elogios que viene recibiendo en los últimos tiempos. Mejor jugador del Mundial, su presencia es vital en la transición defensa-ataque. «Se nota cuando está bien, pero muchísimo cuando no lo está», afirman los que le han puesto el cartel de intransferible ante los enredos del Inter por llevarse a la brújula madridista. No hay otro como él y a sus 32 años sigue siendo el líder de un centro del campo que, ya con Lopetegui, presentará una batalla durísima por hacerse con los dorsales de titulares.

Ahí aparece un nombre en mayúsculas. Es Isco Alarcón. Importante ya con Zizou, Julen le dio los mandos de la selección y el malagueño le respondió con un fútbol de quilates y exhibiciones para el recuerdo. En Italia, de hecho, todavía recuerdan su partido del Bernabéu. Nadie duda de que Isco será vital en este nuevo Madrid, donde el técnico vasco busca ensamblar y hacer hueco a todo el talento que tiene en sus manos.

Aparición de Ceballos

Talento es la palabra que mejor define a Dani Ceballos. Lo mostró en el Betis hasta provocar una batalla Madrid-Barcelona que ganaron los de Chamartín. Tras un primer año complicado, el nuevo entrenador ya le ha dicho que con él será importante en la rotación en una demarcación que tiene más madera.

La que da un Kovacic que busca salir del club, pero que esperan en el Madrid acabe quedándose para buscar ser el heredero de Lukita. La que también pretende aportar Marcos Llorente en su segundo año tras el difícil curso de adaptación. La que puede aportar Asensio cuando Lopetegui le utilice como cuarto medio pegado la cal de la banda izquierda.

En manos de Julen

Con todos estos ingredientes no es de extrañar que en el Real Madrid presuman del que es el puesto mejor cubierto del equipo. Ahora toca que hagan hueco durante esta pretemporada para que los que salten al césped hagan juego. En ello está un Julen que sabe que si el puzzle de la sala de máquinas funciona como las últimas temporadas todo será más fácil en su aventura más apasionante, y complicada por el reto de dirigir a un grande como el Madrid, como entrenador profesional.

Leer en la fuente original


Marca

La mejor información deportiva en castellano actualizada minuto a minuto en noticias, vídeos, fotos, retransmisiones y resultados en directo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *