Goleada al Oviedo por 4-0 para finalizar la jornada a un punto del liderazgo

Partido especial en para el depor en A Coruña. El Oviedo visitaba Riazor 18 años después y más de 2.000 aficionados arroparon al equipo desde la grada. Y los pupilos de Anquela eran conscientes del apoyo de la mareona por lo que comenzaron el encuentro llevando la manija. Por primera vez esta temporada un equipo que visitaba el feudo coruñés tenía la idea de crear peligro desde la posesión.

Los primeros minutos discurrieron sin grandes ocasiones, pero la incomodidad del Deportivo sin la pelota era latente. Sin embargo, los de Natxo González aprovecharon la estrategia para dar un golpe encima de la mesa. Un córner sacado por Carles Gil (que volvía a la titularidad), encontró en el corazón del área a Domingos Duarte. El central luso remató picando la bola, para anotar su tercer gol liguero. Los ovetenses intentaron recomponerse al tanto encajado, pero llegaría el tiempo de descanso.

El cauce del partido discurría de la misma manera tras el intermedio. El Oviedo era dominador del encuentro y generaba el poco peligro del encuentro, sin llegar a intimidar en exceso a Dani Giménez. Y una vez más apareció el rodillo deportivista. Tirando de “equipo grande” y sin merecer mayor ventaja en el marcador, apareció uno de los cracks del equipo. Un balón al espacio para Quique González permitió que el vallisoletano demostrase sus dotes atléticas ante Forlín. Superó al defensa por velocidad y cruzó el balón ante un Champagne que pudo hacer más.

El segundo gol supuso un mazazo para los asturianos y desataría el júbilo de los blanquiazules. Con la entrada de Fede Cartabia y el resultado a favor, el Depor jugó a su antojo. Una gran asistencia del argentino a Carlos Fernández permitió al andaluz lucirse con una picadita para poner el tercero. Y a los pocos instantes, sería el punta sevillano quién asistiría a Quique para que anotase el cuarto.

Cuatro goles, fiesta en Riazor y portería a cero. Festín del Depor demostrando la pegada de los grandes de la categoría. Siguiente escollo en la larga carrera: Almería.

Valoraciones de jugadores

El crack: Quique González. El pichichi de la categoría demostró sus recursos. Golpeo con las dos piernas, velocidad y oportunismo. Ya van 9 goles que nadie esperaba por Coruña.

El dandy: Carlos Fernández. Un diamante que poco a poco se va puliendo de blanquiazul. Gran habilidad con el balón en los pies demostrada con la picadita en su gol.

Vaya día: Champagne. El meta del Oviedo, que pudo hacer más en el primer gol de Quique, se vio con cuatro goles en el zurrón. Sin merecerlo demasiado, su equipo fue goleado.

El duro: “El viaje de vuelta de la mareona”. Goleada que escuece para volver a la capital asturiana, antes del gran derbi ante el Sporting. 2.000 valientes que apoyaron pese al resultado, el viento y la lluvia.


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