Dos semanas atrás, el Real Madrid parecía hundido, terminado, acabado, el proyecto estaba en boca de todo el mundo y se cuestionaba una manera de proceder, la gestión del club y a unos jugadores que cinco meses antes habían ganado la tercera Champions consecutiva.

Dos semanas atrás hablábamos de un Real Madrid imperial, capaz de pasar por encima de la Roma con hasta 30 remates a la portería del equipo italiano, anunciando buenos y grandes partidos en un futuro inmediato.