El Barça, en palabras de Valverde, dio oficialidad al llamado Fantasma de Butarque. El síndrome tiene nombre y apellidos y estuvo a punto de costarle el partido en Vallecas, en un encuentro horroroso de los azulgrana, resuelto de forma siderúrgica, alejado de los gustos y postulados de la casa.

El fútbol es en muchas ocasiones, por no decir que siempre, la expresión del estado de ánimo de los jugadores. El Real Madrid puede dar buena fe, ya que la mayoría de los que fueron campeones de Europa hace cinco meses, ahora eran incapaces de ganar a cualquier rival que se pusiera en su camino.

No es la primera vez que sucede, pero España se puede convertir en la terapia que tanto necesitan los jugadores del Real Madrid para dar portazo a la crisis que viven.

Aunque la temporada pasada ya se midió por primera vez al Atlético, el partido de hoy será especial para Amath tras completar los últimos años de su formación en la Academia y de llegar a embarcarse a las órdenes de Simeone en las pretemporadas de hace tres veranos en Australia y de hace dos en Múnich.