Santiago Solari entendió que algo tenía que hacer. Primero por las bajas y segundo para parar esa mala racha que atravesaba el Real Madrid, en un camino sin retorno en La Liga con esos 13 puntos de desventaja que tenía cuando se inició el partido ante el Betis.

Dos semanas atrás, el Real Madrid parecía hundido, terminado, acabado, el proyecto estaba en boca de todo el mundo y se cuestionaba una manera de proceder, la gestión del club y a unos jugadores que cinco meses antes habían ganado la tercera Champions consecutiva.

No es la primera vez que sucede, pero España se puede convertir en la terapia que tanto necesitan los jugadores del Real Madrid para dar portazo a la crisis que viven.

Página 1 de 212